De residuo a recurso: un imperativo de gobernanza para el valor sostenible

La minería, columna vertebral de la economía global, se ha caracterizado históricamente por un modelo lineal: extraer, producir, usar y desechar. Sin embargo, en un contexto de creciente escasez de recursos, presión regulatoria, exigencias de la sociedad y un imperativo global por descarbonizar nuestras operaciones, este modelo ya no es sostenible ni estratégico a largo plazo.

Es aquí donde la Economía Circular (EC) emerge no solo como una opción, sino como un imperativo estratégico y de gobernanza para transformar desafíos en oportunidades.

Como consultora en gobierno corporativo he sido testigo de cómo la integración de principios de economía circular puede redefinir el valor de un activo minero, mitigando riesgos y fortaleciendo la licencia social para operar.

I. La Promesa Transformadora de la Economía Circular en la Minería

La Economía Circular va mucho más allá del simple «reciclar». Es un paradigma que busca mantener los recursos en uso durante el mayor tiempo posible, extraer el máximo valor de ellos mientras están en uso, y recuperar y regenerar productos y materiales al final de cada vida útil. En la minería, esto significa una revolución en la concepción del «residuo»

Relaves y Escorias: Estos gigantescos volúmenes de subproductos, históricamente vistos como pasivos ambientales y costos de gestión, se transforman en materias primas secundarias. Pensemos en la recuperación de metales valiosos no extraídos, la producción de materiales de construcción de bajo carbono o incluso su uso como transformación para materiales de  suelos ( eso se viene fuerte en la minería )

Agua: Dejar de considerarla un recurso de un solo uso para reinyectarla en el ciclo productivo con los más altos estándares de calidad, o incluso para uso comunitario, reduciendo la presión sobre fuentes hídricas vírgenes.

Energía: La optimización energética, el uso de energías renovables y la recuperación de calor residual.

Equipos y Componentes: Reutilización, reparación, remanufactura y reciclaje de maquinaria, repuestos y componentes, extendiendo su vida útil y reduciendo la demanda de nuevos recursos.

Esta visión holística no solo apunta a reducir el impacto ambiental, sino a crear valor económico, generar nuevas fuentes de ingresos y fortalecer la resiliencia operativa.

II. La Economía Circular como Imperativo ESG

La integración de la Economía Circular en la minería no es una mera iniciativa ambiental; es un pilar fundamental para el fortalecimiento del marco ESG de cualquier compañía:

E (Environmental): El beneficio más evidente. La valorización de relaves reduce la cantidad de residuos dispuestos en tranques, minimiza la huella hídrica y energética, y disminuye la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Esto no solo cumple con regulaciones más estrictas, sino que también protege el ecosistema y la biodiversidad, contribuyendo a la mitigación del cambio climático.

S (Social): La Economía Circular genera nuevas oportunidades de empleo y desarrollo de capacidades en las comunidades locales, especialmente en el reprocesamiento y la manufactura de nuevos productos a partir de residuos mineros. Al transformar un pasivo ambiental en un recurso de valor, se fortalece la confianza y se legitima la licencia social para operar. La remediación de pasivos históricos a través de la circularidad también es un potente generador de valor social.

G (Governance): Aquí es donde la visión y el liderazgo son críticos. Una gobernanza robusta debe asegurar que la economía Circular se integre en la estrategia corporativa, se gestionen sus riesgos y se reporten sus avances con transparencia. Esto implica establecer políticas claras, definir roles y responsabilidades, asignar recursos, y medir el desempeño de manera efectiva.

III. El Rol de la Gobernanza Corporativa en la Transición Circular

Para que la Economía Circular sea una realidad transformadora y no solo una aspiración, la alta dirección y los consejos de administración deben liderar este proceso con una visión estratégica clara:

1. Integración Estratégica: La economía Circular debe ser un pilar de la estrategia de negocio, no un proyecto aislado. La gobernanza debe asegurar que la circularidad se incorpore en la planificación a largo plazo, las decisiones de inversión y los modelos de negocio. Esto implica redefinir la cadena de valor, desde la exploración hasta el cierre.

2. Marco de Riesgos y Oportunidades: El Directorio debe identificar los riesgos y oportunidades asociados a la transición circular. Esto incluye riesgos tecnológicos (de adopción, de mercado para nuevos productos), regulatorios (nuevas normativas sobre residuos como recursos) y de financiamiento (capital verde). De igual forma, debe evaluar las oportunidades de innovación y nuevos mercados.

3. Definición de Políticas y Estándares: Establecer políticas claras que promuevan la circularidad en todas las etapas del ciclo de vida minero. Esto incluye la gestión de la cadena de valor, la trazabilidad de los materiales y el establecimiento de alianzas estratégicas con proveedores y clientes

4. Estructura y Roles: Designar comités específicos (ej. Sostenibilidad, Innovación) o expandir el mandato de los existentes para impulsar la agenda circular. Definir roles y responsabilidades claras, desde el directorio hasta la operación, para la implementación y el monitoreo de la EC.

5. Métricas y Reporte Transparente: Establecer Indicadores Clave de Desempeño (KPIs) de circularidad que sean medibles, verificables y comparables. Integrar estos KPIs en los reportes de sostenibilidad (siguiendo estándares como SASB y las futuras NIIF S1/S2 de ISSB, tal como lo exige la CMF) no solo demuestra cumplimiento, sino que construye confianza con los stakeholders.

6. Cultura de Innovación y Colaboración: Fomentar una cultura organizacional que promueva la innovación, la colaboración entre departamentos y la búsqueda constante de soluciones circulares. La gobernanza debe ser un catalizador para el cambio cultural.

IV. Conclusión: Un Paso Decisivo hacia el Futuro de la Minería

La Economía Circular en la minería no es una utopía, sino una estrategia viable y necesaria para la creación de valor a largo plazo. Nos permite:

Mitigar riesgos inherentes: Reduciendo la dependencia de recursos vírgenes, gestionando pasivos ambientales de manera más eficiente y fortaleciendo las relaciones comunitarias.

Crear nuevas fuentes de valor: Generando productos innovadores, optimizando costos y atrayendo capital sostenible.

Fortalecer la reputación y la licencia social para operar: Posicionando a la minería como líder en sostenibilidad y contribuyente activo a la solución de desafíos globales.

Desde la perspectiva de gobierno corporativo, la transición hacia una minería circular es una clara manifestación del «Momento 5%» que ya hemos hablado. Las decisiones que tomemos hoy, al integrar la Economía Circular en el ADN de nuestras organizaciones, definirán el 95% de nuestro futuro: un futuro de resiliencia, rentabilidad y, sobre todo, sostenibilidad.

Es nuestro rol, como líderes y expertos en gobernanza, asegurar que esta visión se traduzca en acciones concretas y medibles, construyendo una minería que transforma desafíos en oportunidades y que deja un legado de valor para las generaciones futuras.

Referencias

Norma de Carácter General N°461 (2021)

Norma de Carácter General N°519 (2024

NIIF S1 Requerimientos Generales para la Información Financiera a Revelar relacionada con la Sostenibilidad (2023

NIIF S2 Información a Revelar relacionada con el Clima (2023)

Estándares SASB (Integrados en ISSB)

Diversas publicaciones y marcos conceptuales sobre Economía Circular

Marco de Desarrollo Sostenible para la Minería y diversas publicaciones sobre Economía Circular y residuos mineros

Publicaciones sobre Economía Circular en sectores intensivos en recursos.

Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE

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